

Tener claro cómo funciona una planta depuradora es clave para proteger el medioambiente, garantizar la salud pública y cumplir con la normativa en materia de vertidos. Sin embargo, pocas personas conocen qué ocurre desde que el agua residual entra en la instalación hasta que vuelve a la naturaleza.
Sin sistemas como estos, los vertidos urbanos e industriales afectarían gravemente a ríos, acuíferos y mares. Por eso, a continuación te explicamos el proceso paso a paso.
El proceso comienza con el pretratamiento, fase en la que el agua residual pasa por rejillas y tamices que retienen los residuos más grandes como plásticos, envases, toallitas, arena gruesa, tampones, grasas, etc.
Estos materiales se extraen y envían al vertedero o a un gestor autorizado. Esta fase es fundamental para evitar daños en bombas, tuberías y equipos posteriores.
Una vez eliminados los residuos gruesos, el agua entra en el tratamiento primario, donde se realizan procesos físicos de separación:
Este paso reduce la carga de sólidos en suspensión y facilita el tratamiento biológico posterior.
En esta fase intervienen microorganismos que se alimentan de la materia orgánica disuelta en el agua. Para que este proceso funcione se necesita aportar oxígeno al sistema.
Durante el tratamiento secundario:
Este proceso elimina una gran parte de la contaminación orgánica y mejora significativamente la calidad del agua.
Cuando se requiere un nivel mayor de depuración, se aplica un tratamiento terciario que reduce aún más la carga contaminante y prepara el agua para:
Entre las técnicas más habituales encontramos la ultrafiltración y la desinfección, que eliminan partículas finas y microorganismos.
Antes de devolver el agua a la naturaleza, es imprescindible asegurarse de que cumple con los parámetros legales necesarios. Esto se realiza mediante controles técnicos y pruebas específicas que garanticen la seguridad del vertido.
El análisis de aguas residuales en Madrid que realizamos en PreAqua es fundamental para asegurar que los niveles de contaminantes están dentro de los límites permitidos por la normativa vigente.
Una vez que el agua ha pasado estos controles se devuelve a un río, un embalse, el mar o al terreno (filtrándola por medio de zanjas o pozos diseñados para ello).
Conocer cómo funciona una planta depuradora ayuda a valorar la importancia de contar con sistemas eficaces y controles rigurosos de la calidad del agua.
Si necesitas asesoramiento técnico sobre tratamiento o control de aguas, contar con profesionales especializados como nosotros es la clave para garantizar el cumplimiento de la normativa y la protección del entorno.
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